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Eduardo Jordá

    Madrid, once de marzo
    Amt für Mutmaßungen
    • Amt für Mutmaßungen

      • 176 Seiten
      • 7 Lesestunden

      Ein verhängnisvolles Ehedrama – blitzgescheit, hintergründig und berührendEinst waren sie jung und schön, trunken vor Glück und sorglosem Übermut. Auf den Rausch des Verliebens folgte das gemeinsame Reifen, sich Annähern und Entfernen, sie heirateten, bekamen ein Kind. Ihre Liebesbriefe versahen sie mit dem Absender »Amt für Mutmaßungen«, hatten immer mehr Fragen und weniger Gewissheiten. Denn ganz allmählich, kaum wahrnehmbar, begann sich etwas zu ändern – und plötzlich standen sie am Abgrund. Bestechend klarsichtig und wunderbar poetisch zeichnet Jenny Offill das Porträt einer jungen Frau in New York, deren Denken um alltägliche Freuden und Sorgen kreist, um Schlafmangel, Treue, die Liebe zu ihrem Mann und ihrer Tochter, sich aber auch davonmacht in die fernen Sphären der Raumfahrt, Meeresforschung und antiken Philosophie. Ein fein schwingendes Gedankenmobile, vergnüglich ausbalanciert mit Zitaten von Kafka, Keats, Einstein und Tipps für die Hausfrau im Jahr 1897.

      Amt für Mutmaßungen
      3,9
    • Madrid, once de marzo

      Poemas para el recuerdo

      • 179 Seiten
      • 7 Lesestunden

      Al día siguiente del 11-M, la librería Rafael Alberti de Madrid quiso que su escaparate se convirtiera en una profunda expresión de pensamiento, desde la poesía, en torno al absurdo, al horror y al dolor que se había manifestado en los atentados. Para ello, los libreros pidieron textos a algunos poetas, con la idea de exponerlos en aquellos cristales, tambiÈn como homenaje a las víctimas y a todos los madrileños que se habían volcado en aquella circunstancia. El mismo día por la noche empezaron a llegar los poemas, así que el escaparate de la librería se llenó de lamentos y de despedidas, al tiempo que no dejaban de llegar más poemas. Entonces se pensó llevar la idea un poco más lejos, en un libro que intentara dar voz al silencio de los muertos o pudiera acompañar a algunos de los que se habían visto afectados por la matanza. Enseguida se extendió la invitación a poetas de todas las generaciones y tendencias, para que escribieran en las cuatro lenguas hispánicas.Este es el resultado de aquel llamamiento. Casi un centenar de poetas han expresado lo que sintieron en aquella fría mañana de marzo. Los poetas no tenemos más poder que el poder de las palabras.Aquí están las que entregamos a los que murieron en Madrid, a los que los lloraron y a los que hicieron todo lo que estuvo en su mano por socorrerlos y consolarlos. Los beneficios de la venta de este libro serán para la Fundación Víctimas del Terrorismo.

      Madrid, once de marzo